Quiero llorar y no puedo,
la saliva de la angustia
atora mi garganta
y lentamente
me va matando.
Quiero levantarme y no puedo,
el peso de la tristeza
me aplasta tan fuerte
que siento el polvo de la tierra
cerca de mis labios.
Quiero gritar y no puedo,
tu nombre se apodera de mi boca
y no hay más palabras
que cambien el sentido
a mi vida engañada.
Es muy tarde, ya lo sé,
aunque estábamos tan cerca,
te sentía cada vez más lejos,
como la estrella en el firmamento
que el hombre no puede alcanzar.
Que la vida nos acompañe,
en el camino del triunfo,
sin reproches ni rencores
tan solo con los recuerdos,
aquellos compartidos a conciencia.
Quizás llore
quizás me levante
quizás grite de dolor
aunque sea tarde
te seguiré queriendo
a través de los recuerdos…
CHRISTIAN GAMBINI